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Dom, Sep

“Tipografía”

Un traslado en ambulancia a Sevilla de casi dos horas, por un cambio de turno del conductor, puede ser la causa de la muerte de un vecino de Écija.-La familia de un hombre de 45 años que falleció el pasado 12 de junio después de que supuestamente la ambulancia que debía trasladarlo desde el hospital de Écija, donde fue atendido en primer lugar, hasta el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla tardara dos horas en llegar porque se detuvo a realizar el relevo del conductor, solicitará una indemnización de 190.000 euros a la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía al entender que la muerte se produjo como consecuencia de esa demora.

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Así lo confirmó a Europa Press el abogado que representa los intereses de la familia del fallecido, Fernando Osuna, quien se encargará de presentar con ese objetivo un escrito de responsabilidad patrimonial en la Consejería de Salud, precisando que "cuentan con informes médicos" que avalarían que la muerte del mencionado varón "no se produjo de forma casual ni fortuita", sino que se debió a "una inadecuada y deficiente infracción de la normativa sobre evacuaciones, que evidencian el funcionamiento anormal y deficitario de la Administración sanitaria".

Los hechos se remontan al pasado 8 de junio, cuando familiares del difunto lo encontraron en casa de sus padres, situada en Écija, "tirado en el suelo, inconsciente, con los ojos abiertos pero sin respuesta a estímulos y con taquicardias", por lo que fue evacuado hasta el hospital de Écija, desde donde decidieron trasladarlo al Hospital Virgen del Rocío en una UVI móvil que partió de ese lugar a las 20,37 horas.

Según afirmó el hermano del enfermo, que seguía con su coche el recorrido de la UVI móvil, el conductor de dicho vehículo se desvió en el trayecto al dirigirse a la sede de la Empresa Pública de Emergencias, situada en la calle Max Planck de la Isla de la Cartuja (Sevilla) para ser relevado de su puesto por otro compañero, manifestando que "estoy pasado de horas y me toca el cambio", según relató el hermano del fallecido.

Debido a este relevo de conductor, "improcedente a todas luces", en palabras del abogado de la familia, el traslado duró una hora y 53 minutos, "cuando debió tardar, todo lo más, una hora y 5 minutos", llegando finalmente la ambulancia a las 22,30 horas al Hospital Virgen del Rocío, centro hospitalario en el que falleció cuatro días después de su ingreso, el 12 de junio.

"La muerte se pudo evitar"

A pesar de que los médicos aportaron diversos posibles diagnósticos del enfermo --golpe de calor, meningitis meningocócica y síndrome neuroléptico maligno--, la representación jurídica de la familia de este fallecido entiende que "su muerte no se produjo por un hecho casual o fortuito, es decir, por un hecho que no se pudo evitar, sino que se debió a una inadecuada y deficiente infracción de la normativa sobre evacuaciones, que evidencian el funcionamiento anormal y deficitario de la Administración sanitaria".

Asimismo, consideran que se cumplen "todos y cada uno de los requisitos exigidos legal y jurisprudencialmente para que sea indemnizada la familia", puesto que "el particular sufrió una lesión en sus bienes o derechos que no tenía obligación de soportar, un daño que además es real, efectivo y susceptible de evaluación económica, así como imputable a la Administración y consecuencia del funcionamiento anormal de los servicios públicos, en una relación de causa a efecto entre aquel funcionamiento y la lesión, sin que sea debida a casos de fuerza mayor".

En ese sentido, el abogado de la familia del fallecido considera que "no ha existido fuerza mayor" y sí "una relación de causa efecto entre la defectuosa atención médica prestada al paciente" y su posterior defunción, motivos por lo que solicitarán mediante un escrito que tienen previsto presentar en próximos días ante la Consejería de Salud una indemnización de 190.000 euros.

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