“Tipografía”
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Aprobadas las obras de reforma de la Plaza de España por la Comisión Provincial de Monumentos de Sevilla, en la década de los sesenta el Ayuntamiento de la ciudad encargó a Ricardo Comas Fagundo, una fuente luminosa para colocarla en el espacio dejado tras el derribo del popular kiosco de la música. El "tablao de la música," como también se conocía, había sido renovado por la Hermandad del Santísimo Cristo de la Salud, con la construcción de uña artística baranda y una marquesina de hierro fundido y troquelado, sobre la plataforma ya existente en la Plaza.

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La maqueta de la nueva fuente, inspirada en la legendaria de las Ninfas a que se refiere Vélez de Guevara en su Diablo Cojuelo, fue expuesta a la opinión pública.

La fuente de piedra caliza se alzó en la Plaza, no sin contratiempos y retrasos. Por fin, en 1965, la fuente quedó concluida, descubriéndose las cuatro ninfas, que portan sobre el hombro derecho un cántaro, por el que fluye el agua; y en la mano izquierda, las producciones agrícolas de la población: olivo, algodón, trigo y maíz. Por el borde de la taza superior se grabó el siguiente texto: "Se construyó (en el año del) señor de 1965, siendo Jefe del Estado el Excmo. Sr. D. Francisco Franco Bahamonde, Gobernador Civil de la Provincia D. José Utrera Molina y Alcalde de la ciudad D. Joaquín de Soto Ceballos."

Las obras se ejecutaron siendo delegado de la Comisión de Urbanismo, Román Castelo Ortiz, el cual además de la traza de esta fuente, tenía en proyecto adecentar las restantes de la ciudad, es decir la de Puerta Osuna, Puerta Cerrada y la Concepción (Gemelas). Con respecto a la de Colon el proyecto iba más lejos, dado que pretendía rematar con una estatua del descubridor de América, Cristóbal Colón. (1)

Como se sabe, en el año 1998, con motivo de las obras de la Plaza Mayor fuente de las ninfas fue desmantelada y trasladada a las naves municipales.

(1) Revista Écija. abril 1963.

Fuente: Memoria de una década: Écija 1960-1969. Juan Méndez Varo

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