“Tipografía”

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Las manadas han bajado hasta los hombres. Vienen de todas partes con hambre jedionda: hambre de vientres vírgenes y de esperanza de niños, hambre de razones válidas y de ilusiones pendientes.

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Violadores que buscan las sombras para destrozar los derechos que los seres humanos tienen a la libertad. Pendencieros que aguardan en las esquinas para machacar a quienes les son diferentes. Asesinos de inocentes cuya única culpa fue alimentarse de ilusiones distintas.

En manadas llegan por cobardes, porque es más fácil entremás,porque en la manada se oculta el rostro y la conciencia; y el único poqué de la manada es la supervivencia hedonista en la supremacía, el poder sin más –a toda costa-, el interés por lo ajeno y el deseo que se anhela a cualquier precio.

Algo falla en nuestra Sociedad, cuando hay manadas que entran por las altas puertas de la Justicia y salen por las de atrás impunemente. Algo falla, cuando nuestro Sistema Político aparentemente las combate pero, no sólo las consiente, sino que las encumbra, le otorga poderes y les paga un sueldo. Algo falla, cuando tanta gente de bien –hastiada de tanta impunidad- guarda silencio y otorga; o se deja convencer por los que defienden unas manadas sobre las otras. Todas son lo mismo, todas buscan saciarse en los demás.

Más yo me pregunto, ¿cuál es el origen de este instinto de manada en los hombres que debieron ser Hombres? Lo tengo claro: la Educación y los medios de comunicación.

Desde hace años, está produciéndose la manipulación de la conciencia real de lo que deberíamos ser. Es algo que ha existido siempre, pero nunca –como ahora- hubo tantos individuos sin familia de referencia, sin principios morales mamados, sin ética meditada. Nunca antes existió –como ocurre ahora- una macrosociedad del Ego, del consumo, del Carpe diem y de la permisividad. Por eso el instinto de la manada prevalece: el instinto de supervivencia en la supremacía, el del bienestar en la omisión de responsabilidades (lo que entre todos se hace, se difumina)…Así es como se huye de la individualidad, de la conciencia del ser, de la dignidad de Hombre.

Este último mes he sentido más que nunca los ritos de las manadas (repugnantes violaciones, intolerancia a cuchilladas, patadas criminales, homenajes a asesinos,…) y, quizá, haya sido porque este último mes he observado cómo los que nos informan filtran las noticias y cómo los que nos gobiernan, aprovechan la inercia de las manadas para sus propósitos.

Las manadas han bajado hasta los hombres con su hambre jedionda de vientres vírgenes, de razones válidas y de ilusiones pendientes…. Y yo siento, cada día más, que vienen de la mano de los que nos desgobiernan y que, por eso, nuestra Sociedad se tambalea.   

¡Ah!... y que me perdonen los lobos.

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