“Tipografía”

Sancionado por pagar 17 céntimos de más en su recibo del IBI.-Ariel es propietario de una vivienda de siete años de antigüedad y 73 metros cuadrados. El Impuesto de Bienes Inmueble (IBI) que tiene que pagar asciende a 293 euros. Su situación financiera no le permite abonarlo en un solo pago por lo que se le concede un fraccionamiento del recibo. En la transferencia bancaria para realizar el segundo pago Ariel abona por error 17 céntimos de más y el sistema informático lo considera inválido, iniciando el proceso para aplicarle un recargo.

Esta “historia surrealista” como el propio Ariel la califica, no queda aquí. Además del recargo del 10%, también le han comunicado que se pone fin al calendario de pagos por considerarse que lo ha incumplido, por lo que ahora tendrá que abonar lo que resta en una sola cuota, algo que el afectado reconoce que le resulta imposible, por lo que se enfrentaría a una nueva sanción del 20%.

En la oficina del OPAEF de Écija le han llegado a reconocer que es la primera vez que se da este caso, considerándolo un error informático, algo que el afectado puede comprender y por lo que ha presentado un recurso. Lo que no alcanza a entender Ariel es cómo es posible que alguien –ya que está convencido de ello- haya tomado la decisión de iniciar un trámite administrativo sancionador que dará por finalizado el fraccionamiento de los pagos ante su situación económica, la cual justificó al solicitarlo.

Ariel está considerando la posibilidad de hacer frente al tercero de los cuatro pagos que se habían establecido: en primer lugar para demostrar que existe disposición para pagar lo establecido, y por el otro para que en caso de no prosperar el recurso presentado, el pago pueda ser considerado a cuenta de la cantidad total.

Detrás de esta situación que indigna al afectado, Ariel tiene palabras de agradecimiento, las que dirige al funcionario que ha atendido su caso y del que dice que le ha sido grato "encontrar a una persona tras el mostrador tan empático y amable, contribuye a mantener los ánimos calmados y disipar esos pensamientos pirómanos respecto a la oficina”.

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