Momento de operación

“Tipografía”

Los propietarios de la finca situada en el término municipal de Écija donde la Policía Nacional ha desarticulado una organización que explotaba laboralmente a inmigrantes, no tenían conocimiento de esta irregularidad y la policía los desvincula en todo momento de cualquier relación con los mismos, más allá de la subcontratación en términos totalmente legales de un servicio para la recogida puntual de aceituna.

En declaraciones a Ecijaweb.com, la Policía Nacional hace esta puntualización como consecuencia de la preocupación de los propietario de la finca de que se les pudiera relacionar de algún modo con esta organización, cuando por el contrario han colaborado en el esclarecimiento de la operación policial desde el momento que han sido requeridos.

La organización había desarrollado un entramado que tenía su base en Sevilla donde captaban, concretamente en el barrio de la Macarena, a las personas extranjeras sin documentación con disponibilidad para trabajar. Desde la capital andaluza se desplazaban con los inmigrantes a las explotaciones agrícolas que había contratado sus servicios a través de subcontratas de manera legal, en el caso de Écija el contrato era para tres o cuatro días de trabajo.

Un grupo especializado de la policía han venido trabajando durante los últimos años en el seguimiento de esta organización y ha sido ahora cuando la investigación policial ha permitido la detención de cuatro personas: una de nacionalidad boliviana, otro de Nicaragua y dos de Senegal.

Durante la operación que se llevaba a cabo en el término municipal de Écija, la policía contó desde el momento en que fue requerida la colaboración de los propietarios de la finca, los cuales reconocen que “nos sentimos engañados”, más aún cuando el proceso de contratación del servicio cumple con todos los requisitos legales, como así les ha sido reconocido.

En el momento en el que la Policía Nacional se personó en la finca situada en el término municipal de Écija, se encontraban en ella trabajando más de un centenar de personas pertenecientes a distintas cuadrillas, siendo identificados por la policía 113 trabajadores, de los que 30 eran inmigrantes captados por esta organización.