Nuevo sistema implantado en la espadaña de Santa Bárbara

“Tipografía”

La temporada para la captura de palomas en casco urbano se enmarca entre finales de invierno y la primavera. Este es el momento en el que estas aves no encuentran suficiente comida en el campo y es posible atraerlas con comida en los lugares habituales que ocupan a lo largo de la ciudad. En lo que va de temporada, en Écija se han capturado unas dos mil palomas.

La población estimada de palomas en el casco urbano de Écija se calcula entre las 23.000 y los 25.000 ejemplares que habitan principalmente en casas abandonadas, torres, palacios o iglesias, edificaciones que cuentan con espacios poco frecuentados y al que de alguna manera han podido acceder.

Además de los residuos y suciedad que generan, estas en contacto con excrementos de paloma provoca enfermedades y la presencia de estas aves en un número tan elevado como el que se registra en Écija provoca importantes destrozos en el patrimonio histórico y un elevado gasto en limpieza.

La estimación del Gobierno Local es que en una ciudad como Écija una población de unos 10.000 ejemplares sería sostenible, y este es el objetivo para los próximos años, rebajar al menos a esta cifra la presencia de estas aves en el casco urbano “para que en periodo razonable de tres, cuatro o cinco años, las poblaciones de palomas en la ciudad puedan reducirse prácticamente casi la mitad, entendiendo esa mitad como una población asumible por una ciudad”, apuntaba el delegado de Gestión del Espacio Urbano, Sergio Gómez.

Para alcanzar este propósito el Ayuntamiento de Écija ha establecido un plan de captura de palomas que cuenta este año con una partida presupuestaria de 10.000 euros y que se está llevando a cabo con satisfactorios resultados, según los responsables municipales.

En estos momentos hay establecidos 15 puntos de captura de palomas en casas abandonadas, colegios, torreones, iglesias e incluso un centro de salud. En cada uno de ellos se optado por el sistema de captura más apropiado.

Tras una ventana circular de la iglesia de Santa Bárbara se localiza una habitación -imagen inferior- junto al acceso de la antigua torre. Este lugar había sido elegido por la palomas para cobijarse. Una vez localizado el escondite y tapado todas las salidas posible, una larga red se instala en la ventana y se espanta a las palomas que se dirigen directamente a la trampa. Entre 80.y 100 palomas se capturaban con este método en la mañana del viernes.

Unos metros más arriba, en la espadaña que perdura como recuerdo de la torre de Santa Bárbara, otro sistema –en la imagen principal- también está dando sus frutos. En este caso es la primera vez que se utiliza y los resultados, según la persona encargada de realizar este trabajo, son satisfactorios, tanto que ya plantea la construcción de otras trampas de este tipo.

Captura también en verano en Écija

Con la llegada del verano las captura con reclamo de comida se complica, y es el momento de recurrir a nuevos sistemas, aunque antes hay que evitar las restricciones.

Para poder aprovechar la temporada estival, el ayuntamiento ha mantenido conversaciones y pretende hacer una petición formal a la delegación territorial de Medio Ambiente de Córdoba para que permitir mantener la campaña en verano, usando como reclamo el agua del río Genil, lugar donde acuden a beber las palomas.

Interior de Santa Bárbara

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