Finca en la que sucedieron los hechos

“Tipografía”

Dos de los testigos citados en la causa que investiga el fallecimiento de un menor de edad natural de Écija por un disparo en una montería de caza celebrada el pasado mes de enero en la finca 'La Lapa' del municipio sevillano de Guillena han declarado este miércoles en el Juzgado de Instrucción número 16 de Sevilla que el menor "no se movió" de su asiento.

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Según han informado fuentes del caso a Europa Press, estos testigos que se encontraban en el puesto de caza '3' y que tenían visible el puesto '2' en el que se encontraba el menor fallecido, han asegurado que el pequeño estaba "quieto en un banquito" cuando recibió el disparo mortal y que vieron como el padre corrió a auxiliarle.

De otra parte, ha testificado el titular del puesto de caza '1', donde se encontraba, L.A.G., un varón de nacionalidad argentina y de unos 60 años de edad investigado por un delito de homicidio imprudente por disparar al menor. El testigo ha indicado que el investigado, que no dispone de licencia de armas, se salió de la zona habilitada para disparar y que disparó "en dirección contraria" a la permitida.

Asimismo, ha testificado un usuario de un puesto lejano que sólo ha confirmado que escuchó el disparo. Para este viernes está fijada una nueva sesión de la Instrucción, que preside el magistrado Juan Gutiérrez, en la que testificarán el organizador de la montería, el postor --el encargado de asignar los puestos de caza--, los rehaleros y otro participante de la cacería.

Informe de la Guardia Civil

El informe de inspección en el paraje Los Siete Cerrillos de la citada finca que realizó la Guardia Civil, al que tuvo acceso Europa Press, señala que la zona desde donde se produjo el disparo mortal, cuyo autor fue L.A.G., se encuentra a 25 metros de distancia respecto a la localización del puesto número uno en el que se encontraba el acusado, distancia que rechazaba su defensa.

Además, indica que la distancia entre la zona desde donde se registró el disparo mortal y el puesto número dos, en el que se encontraba el menor fallecido junto a su padre y otros familiares, era de 124 metros. En este punto, hay que resaltar que la defensa el acusado afirma que el arma usada por su representado no supera los 30-35 metros de distancia, cuestión que tendrá que analizar los agentes actuantes, pues se está a la espera del informe sobre las armas utilizadas y la balística, que será quien confirme el alcance de la de la escopeta del presunto autor.

El Instituto Armado, en sus conclusiones, apunta que el 19 de enero se llevó a cabo una montería en la finca La Lapa de Guillena, donde se establecieron, según testimonios, cuatro armadas, reseñadas con el nombre de 'Poste', 'La Linde', 'El Carril' y 'La Gergal', cada una de ellas compuesta en un principio por cinco puestos de caza o tiro.

En la armada denominada 'Poste', que estaba compuesta en un principio por cinco puestos de caza, en el número uno estaría, "al menos", el acusado y G.S.O. En un momento dado, según la Guardia Civil, L.A.G. "se salió del puesto de caza", subió hasta la zona más alta --a unos 25 metros de distancia de su puesto--, en la zona del cruce del camino.

"En un momento dado disparó en dirección contraria a la que tenía indicado dispara si hubiera estado en su puesto, realizando el disparo hacia el lugar donde se encontraban los puestos número dos y tres", explica el Equipo de Policía Judicial de La Rinconada.

"Disparó en dirección al puesto de caza número dos, lo que directamente ocasionó que uno de los integrantes del mismo --el menor-- resultara fallecido por el impacto de la munición utilizada". El niño acompañaba a su padre y demás familiares como observador en dicho puesto, en el que el tirador era su abuelo.

En este sentido, los agentes actuantes señalan que, de lo observado en el puesto número dos, se desprende que el menor "estaría colocado" en dicho puesto "de forma correcta", así como el disparo mortal lo llevó a cabo el acusado, que "debía ocupar el puesto número uno y que se había colocado fuera del mismo".

Igualmente, "se ha podido comprobar que los puestos dos, tres y cuatro no estaban montados de forma correcta ya que entre ellos tendría que haber una distancia mínima de 150 metros" y no las distancias eran inferiores. Ésta es la distancia reglamentaria cuando no existen obstáculos naturales entre los puesto, según la vigente Ley de Caza de Andalucía.

Entre los puestos '1' --el del autor del disparo-- y '2' --donde se encontraba el niño--, había menos de 150 metros pero sí existía una barrera natural --un cerro o loma--, que impedía que --siempre que no salieras del puesto-- llegaran los disparos de un puesto a otro.

La armada 'Poste' estaba "doblada" en unos casos y/o constituida por puestos "dobles" en otros. El término "armada doblada", según la Guardia Civil, indica que en cada uno de los puestos abría dos tiradores en disposición de hacer fuego de forma simultánea, lo que igualmente está prohibido por la ley autonómica.

Munición “prohibida”

De otro lado, con respecto a la munición utilizada, la Guardia Civil, de forma "preeliminar", indica que la usada en el disparo mortal "pudiera estar compuesto por 'postas', munición "prohibida" en cualquier actividad cinegética. Si bien sobre este hecho se llevará a cabo estudio e informe de armas y balístico por parte de los Servicios de Criminalística de la Dirección General de la Guardia Civil.

Sobre esta prueba se pronunció recientemente el abogado del acusado, quien señaló que el arma usada por L.A.G. tenía un alcance de entre 30 y 35 metros.

La Guardia Civil, por último, en sus conclusiones indica que "no se había colocado la señalización correcta en los accesos a la finca y caminos colindantes, donde se indicara que se estaba llevando a cabo una montería el día 19". Además, "no se ha encontrado ninguna prohibición con respecto a la presencia de menores en los puestos como meros observadores, siempre que estén acompañados de sus padres o tutores legales".

El pasado día 8 de febrero el juez instructor tomó declaración al padre y familiares del fallecido y suspendió otras testificales para que se celebrasen los próximos 13 y 15 de marzo.

Cabe recordar que el investigado, quien fue puesto en libertad provisional por el magistrado instructor, declaró ante el juez instructor, no conocía a la víctima ni a su padre. Entonces, relató que, estando en su puesto, escuchó ruido y observó movimientos entre la ingente cantidad y alta maleza existente en la finca, por lo que "se adelantó" para observar qué era y, tras "un giro de 90 grados, disparó hacia la derecha", donde se encontraba el niño, resultando éste herido y posteriormente muerto.

 

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