Concentración tras la agresión

“Tipografía”

El Juzgado de Instrucción número 2 de Écija ha dictado sentencia, por un procedimiento de diligencias urgentes, por la agresión sufrida el pasado 18 de junio por una enfermera del servicio de urgencias del hospital de Écija. Según recoge dicha sentencia, la juez ha condenado a dos mujeres por un delito de atentado y delito de leve de lesiones, dando como resultado una condena de cuatro meses de prisión, una indemnización de 520 euros y una multa 100 euros y las costas.

Los hechos, según recoge la sentencia, ocurrieron a las 20.00 horas del 18 de junio cuando dos mujeres “mayores de edad y con antecedentes penales susceptibles de cancelación”, se encontraban en el hospital de Écija cuando se originó una discusión con el vigilante de seguridad por querer acceder ambas a la sala de espera cuando solo se permite el acceso de una persona.

Según sigue relatando la sentencia, una enfermera del servicio de urgencias intentó mediar ante lo que las encausadas hicieron caso omiso “con ánimo de menospreciar el principio de autoridad” una de las encauzadas “agarro del brazo –a la enfermera-, retorciéndoselo, mientras que la encauzada –la otra mujer- le propinó un mordico en la mano derecha” teniendo que se auxiliada por otra enfermera que consiguió liberarla.

Con todo esto, el fallo recoge la condena de cuatro meses de prisión por el delito de atentado y por el delito leve de lesiones “20 días de multa, a razón de una cuota diaria de 5 euros”, a lo que se suma una indemnización de 520 euros para la enfermera por las lesiones causadas.

El Sindicato de Enfermería (SATSE) de Sevilla ha realizado una valoración del fallo tras conocer la sentencia el cual considera “es positivo por el carácter disuasorio para los usuarios ante los posibles riesgos penales que puedan conllevar la agresión a un profesional sanitario en el ejercicio de su labor asistencial”

Según recuerda SATSE, con la entrada en vigor hace ahora un año de la reforma del Código Penal por la que se incorpora a los funcionarios sanitarios como sujetos pasivos de delito de atentado, se dio un paso importante en la buena dirección, pues al dejar las agresiones de ser consideradas faltas y pasar a ser delitos, se sensibiliza a los usuarios sobre la gravedad de la acción por la consecuencias que implica, propiciando un clima de respeto y confianza absolutamente necesario para el desarrollo de una relación terapéutica eficaz, añade.

No obstante, el Sindicato de Enfermería recalca que esta modificación normativa contempla las agresiones físicas o el oponer resistencia e intimidar de manera grave o violenta, pero no atiende otras conductas, también lesivas y muy habituales en el ámbito  sanitario, como las injurias, las amenazas o las coacciones. Por ello, la organización sindical entiende necesaria una normativa específica que proteja a los profesionales sanitarios de este tipo de conductas sin que sea necesario acudir al ordenamiento penal o esperar a que se consuma una agresión grave.

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