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El Juzgado de lo Penal número 15 de Sevilla ha suspendido, finalmente, el juicio previsto para este jueves y el viernes, contra 15 vecinos de Écija acusados de delitos de lesiones, al apedrear el 21 de abril de 2008 un camión de bomberos a cuenta de la muerte de seis personas en un incendio declarado en el número 24 de la calle Haya. Esta tragedia que sacudió intensamente a la opinión pública, con un especial atención al tiempo de reacción de los bomberos.

El juicio, según ha informado a Europa Press Fernando Osuna, uno de los abogados defensores en esta causa, ha sido suspendido como consecuencia de la incompatibilidad de agenda de algunos de los abogados que toman parte en el procedimiento.

El incendio, como se ha señalado, se cobró la vida de seis personas y como consecuencia de estas muertes, numerosos vecinos que se habían congregado a las puertas del número 24 de la calle Haya, en Écija, apedrearon un camión de bomberos y rompieron las lunas del mismo, entre otros aspectos. Se trataba de una represalia por la supuesta tardanza de las dotaciones de bomberos en acudir al lugar del siniestro.

Frente a la idea de que el servicio municipal de salvamento y extinción de incendios habría tardado entre 30 y 40 minutos en desplazar a sus efectivos, el entonces alcalde de Écija, Juan Wic, defendía que la primera llamada de aviso se produjo a las 07,35 horas de la madrugada y a las 07.40 "estaban en el domicilio y el fuego estaba controlado".

El entonces alcalde astigitano defendía también que el dispositivo movilizado, un cabo y tres bomberos, a los que después se unieron otros dos, con una bomba urbana ligera y un vehículo Pegaso, era el suficiente para actuar frente al citado incendio.

El Sindicato Profesional de Bomberos de Sevilla (SPB), de su lado, defendía esta misma versión y lamentaba el intento de "linchamiento" al que fueron sometidos los bomberos de Écija.

Para la mayoría de los acusados por los delitos de lesiones derivados de aquel ataque a los bomberos de Écija, según ha informado a Europa Press el abogado astigitano Fernando Osuna, que defiende a varios vecinos involucrados en los altercados, se reclama una pena de dos años de cárcel por persona, así como multas de unos 2.400 euros por cabeza. Osuna, en ese sentido, defiende que ante la tragedia que acontecía frente a ellos, los enjuiciados "perdieron el control, alzándose contra los bomberos, que no pudieron hacer nada por la vida de estas personas"

Alegando "intensa alteración psíquica", el abogado defensor pedirá la libre absolución de los acusados o, si no es así, "que se rebaje considerablemente la pena, por haber atenuantes".

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