Estos días se ha puesto de moda el estruendo más calamitoso y estridente. Es como si a los tontos más relevantes, les hubiera dado por adoptar el complejo de ese elefante que se mete a todo trapo por donde no debe meterse.

            La cosa empezó en Estados Unidos; pero allí se puede entender porque, a fin de cuentas, el nuevo presidente se apellida Trump y, además, es republicano. Siendo, pues, el elefante el símbolo republicano y con ese apellido, la cosa estaba como predestinada. Puede resultar hasta lógico que el hombre llegara a “trumpazos”, como elefante en cacharrería.

Tras celebrar y emocionarme en el día de hoy, con el reconocimiento concedido a Ecijaweb y a su creador, mi amigo Víctor Garrido (igual que en una edición anterior se hiciera con Ciberécija y mi hermano Juan Palomo), confieso que no se me ocurre mayor homenaje a su merecido galardón que el de continuar en la brecha de estas “Letras breves”, con el mismo espíritu de compromiso, objetividad e independencia, con el que él creó este instrumento informativo y seguir manteniéndome en el grupo de los auténticos y privilegiados “NINIS”. Me explico:

Hoy es Navidad: el Día de nuestras Raíces. El día en el que conmemoramos lo que somos como Sociedad: lo que sentimos y vivimos como miembros de una Comunidad de seres humanos que, durante siglos, han compartido los mismos principios y la misma Fe. Por eso hoy es un día tan nuestro. 

Aunque estemos en estas fechas –umbrales de la Navidad-, me cuesta rescatarme de la actualidad en la que nos desenvolvemos; o quizá me cuesta, precisamente, porque cuando la Navidad me reclama para la tolerancia, el respeto y la buena voluntad; en esta España de nuestros pecados, unos pocos desnortados, mediocres y manipuladores, tratan por todos los medios de dividirnos, tergiversar la realidad con las palabras que nos dicen, encantar a los descontentos y manipular a los ignorantes.

Los de Bildu, como no creen en los Reyes Magos, le han escrito una carta al Presidente Electo de USA, Donald Trump, para pedirle “seguir colaborando” (¡¡¡???)

Los extremos se tocan. La frase no es mía, pero la he utilizado infinidad de veces durante los tres últimos años, ante el avance de los antisistemas en la vida pública. Debido a este hecho, me vi obligado a repasar la Historia del siglo XX, con el fin de hallar antecedentes para analizar la situación con objetividad y echar cuentas… y lo que advertí de esta deriva, me salía chunguísimo.

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