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Los que llegamos a conocer la Alcarrachela a mediados del siglo XX, la recordamos como una gran escombrera llena de inmundicia. Las huertas fértiles se dejaron de cultivar y los árboles frutales envejecieron, la maleza comenzó a cubrir la tierra que antes había mostrado una fertilidad asombrosa, y las acequias fueron arañadas por el paso del tiempo hasta derramar el agua y resultar inservible. Lo mismo ocurrió con las norias, almatriches y toda la red de riego y así fue desapareciendo la fecunda Alcarrachela, paraíso de la vega del Genil.

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Una de las primeras y felices iniciativas del alcalde Joaquín de Soto fue la construcción de unos jardines en la zona sur de la población que complementaran a los ya existentes en el Paseo de San Pablo. Los ecijanos quedaron gratamente satisfechos ante el anuncio de las obras dado que desde el soterramiento del arroyo de Argamasilla o Matadero la zona de la Alcarrachela quedó incorporada al casco urbano, dándose las condiciones idóneas para la expansión urbanística.

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Tremenda carga nostálgica tienen estas imágenes tomadas con motivo del campeonato de fútbol local en el recién estrenado campo de fútbol San Pablo. Carga nostálgica porque, tratándose de una competición local, los equipos de aficionados cubrieron el vacío que dejó el primer equipo representativo de la ciudad, protagonizando posiblemente, una de las mejores ediciones del campeonato local de fútbol aficionado.

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Uno de los objetivos que se marcó, a mediados del siglo XIX, el alcalde de Écija Pablo Coello y Díaz fue terminar y completar el edificio del Ayuntamiento. La primera autoridad municipal en sesión celebrada el 23 de mayo de 1887 llevó al pleno la resolución del Gobernador Civil de Sevilla, por la que se  aprobó el proyecto para continuar las obras de reedificación de las Casas Consistoriales, es decir, la parte comprendida desde el centro de la fachada a la sala capitular. Para llevar a cabo este objetivo era preciso adquirir la casa número 10 de la Plaza Mayor facultándosele en esta sesión para llevar a cabo cuantas gestiones fueran necesarias o convenientes.

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