“Tipografía”

Ratio: 3 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Yo no digo que la cosa vaya a ser mejor, peor, igual, distinta, normal, anormal, paranormal, de esta forma o de cualquier otra, lo que digo es que a mí, por lo menos, se me han hecho de la picha un lío y, perdonen ustedes la expresión, pero es que hay cosas que me sacan lo más basto que llevo dentro. Todavía estoy dándole vueltas a la cosa…

Publicidad

Según parece Rajoy es un corrupto y, como Pedro Sánchez quería regenerar el Gobierno con gente honrada, llamó a la de Pujol para que le echaran una mano; ¿o quizá lo que pretendía era un país más seguro y por eso se la pidió a Bildu? ¿Podría ser que lo que pretendiera Sánchez fuera una España más consistente y por eso acudió a los Torrá, Puigdemont, Rufián y compañía? ¿Sería su intención mejorar la imagen internacional y, por eso, se apoyó en Podemos? Porque, desde luego, lo que no quiero ni pensar es que lo que pretendiera fuera dotar de mayor independencia al Poder Judicial acudiendo a los del lacito amarillo o fortalecer nuestra Constitución con ayuda de los independentistas, los filoterroristas y los republicanos.

Creo que la moción de censura hubiera estado justificada si la Economía no funcionara y estuviéramos igual o peor que hace siete años, o si nuestra Constitución hubiera flaqueado en este tiempo pasado y ahora padeciéramos como una “franja de Gasa” entre Tabarnia y la República Independiente de Jordistán. Sin duda, la hubiera estado, si la Justicia no hubiera funcionado con la independencia que lleva haciéndolo estos últimos años y los españoles no supiéramos del “bigotes” ni de Bárcenas o no hubiéramos sabido nada de la Gurtel. Incluso estaría justificada, si el Gobierno no hubiera mantenido la cordura ante los provocadores del último año y ahora anduviéramos a mamporrazo limpio los españoles del norte contra los del sur.

Sin embargo, hay datos que indican que, con el gobierno saliente (por muy peperos que sean), hemos podido recuperarnos en buena medida de la crisis económica más grave de nuestra historia reciente, propiciando la creación de cientos de miles de puestos de trabajo; que se ha potenciado la imagen exterior de España; que en el conflicto secesionista más grave de nuestra Democracia, se ha mantenido el orden constitucional; que se ha impulsado la imagen de una monarquía parlamentaria moderna y que, sobre todo, se ha practicado el principio democrático fundamental de la separación de poderes, hasta el punto de multiplicar casi hasta el infinito (en cantidad y calidad) los procesos judiciales y las condenas por los chanchullos de los políticos… Y es, precisamente esto, lo único que me hace considerar la hipotética justificación de esa moción de censura, porque después de las actuaciones judiciales contra antiguos miembros del PP, tocaba pasar el aspirador y aplicar la lejía con contundencia (aunque no logro entender cómo, a la hora de echar el “neutrex”, nos dejamos tantos rincones)

Aún así, el mínimo análisis desafía toda lógica. Quizá bastaría considerar el momento en que se ha producido la moción -¡tan inoportuno para la estabilidad del Estado!-; más si esto no bastara, quizá sí la respuesta a una pregunta inevitable que debemos hacernos: ¿En quién se apoya Pedro 1Sánchez para desbancar a Rajoy? Por un lado, en los antisistemas que no quieren esta independencia de poderes ni esta Constitución; y, por otra, en los republicanos, que tampoco; en los filoterroristas que, hasta ayer intentaron romper España a tiro limpio y en los independentistas, que siguen intentándolo con todo su empeño y sus recursos. Creo que han sido ellos los listos y han sabido cómo alimentar ese ego de Pedro Sánchez que tanto lo traiciona, para reconvertir una moción de censura de Pedro a Mariano, en otra -bien distinta- de todos ellos contra la Constitución, el Estado y la separación de poderes.

Pues bien, si han acabado de leer estas líneas y estuvieran conforme con sólo la mitad de las afirmaciones que hago en ellas, comprenderán fácilmente por qué digo que esta gente –y perdónenme lo basto que hay en mí- me han dejado la picha hecha un lío (¡y eso que ni me acordé de los EREs!...)

Publicidad
Publicidad