“Tipografía”
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Cuando hablamos de fracaso en el mundo hispano y lo relacionamos con el mundo laboral, es posible que la primera acción que realicemos sea alejarnos de esa persona la cuál ¨ fracasó¨. Nuestra influencia cultural nos dice que aquello que percibamos como negativo, mientras más lejos mejor.

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Sin embargo, por diferente aprendizaje o trascurrir cultural, en otros países, el errar en el entorno de la empresa, es síntoma de aprendizaje, de experiencia, de capacitación. Esa persona ya tiene la habilidad de saber cómo no debe de hacer las cosas, así que estará más próximo a desvelar el cómo si debe de hacerlo.  

Es conocido cómo grandes personajes de nuestra historia antigua pero también reciente fueron rechazados, señalados como fracasos o creadores, sin acierto hasta que en uno de sus muchos intentos consiguieron la solución, en algunos casos, para cambiar el mundo.

Un gran Ejemplo:  Thomas Edison, creador de la bombilla, llegó a intentarlo hasta 1.000 veces. Desde luego, constancia y ganas no le faltó. La palabra fracaso no existía en su diccionario. Él la reemplazó por ¨ si así no es, vuélvelo a intentar¨.

Michael Jordan (lo rechazaron en el equipo del Instituto porque no era tan alto como el entrenador necesitaba), Steven Jobs (lo despidieron de la Empresa que él fundó y terminó cambiando el mundo de las telecomunicaciones) , Oprah Winfrey ( presentadora estadounidense, una de las personas más influyente de su país perdió su puesto en una televisión porque consideraban que no era adecuada para este canal) o Walt Disney (lo despidieron de un diario por falta de imaginación)

Si nos bajamos a nuestros mundos, personas como tú y como yo, seguro que conocemos profesionales, empresarios que no han acertado en sus decisiones, pero han continuado intentándolo. Han tenido que cerrar empresas, reconducir caminos que no terminaban de ser rentables, se han arruinado y de nuevo han resurgido.

Aún recuerdo una conversación con un empresario que se dedica a la Instalación Eléctrica, que me decía que el mejor Máster que pudo realizar, fue una Deuda de más de 30.000€ que le dejaron sin pagar. Me decía que para él fue como si hubiera ido a estudiar un Curso de Prestigio en Londres, pero con mucha práctica. Lo pasó mal, hasta que pudo aceptar que este dinero no lo iba a recuperar. Y ahora, en la lejanía del tiempo, lo concibe, no como un fracaso, sino como un aprendizaje que le ha hecho crecer como empresa y como persona.  

El ser que tiene ilusión por crear, probar, reinventar no cae nunca. Porque el concepto caída no existe en su mente. Y aunque puede sonar a Frase de Azucarillo, es muy Real el slogan para finalizar.

El Slogan: ¨ Solo fracasa el que no lo intenta o deja de intentarlo¨.

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Joyyería Ramos - Nav 18 -01
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